Entre luces y sombras | Por: Dignora Hernández


Foto: Caraota Digital

Es en plena penumbra,  a la luz de una vela cuando comienzo a escribir este artículo, más tarde,  finalizo bajo luz natural y con un restablecimiento parcial de la electricidad bajo un deseo sincero de que esta continúe en ascenso, es precisamente en  este escenario entre alumbrones y apagones que emergen a valentes mis reflexiones sobre la crisis más profunda que nos impide a los venezolanos superar esta situación, para concluir  que eso a lo que llamo a veces doble moral de la política  se  parece  más en esta ocasión a un marasmo existencial  en el cual emergen luces y sombras.

Muchos son los temas que afloran en mi mente al momento de escribir, sin embargo hoy quiero hablar, si,  una vez más, quiero hablar sobre el tema humano, ese que para algunos políticos en su doble estándar es solo una estadística mientras que para otros en su delirio es  la posibilidad de asumirse como  redentores de una cruzada épica que aunque  librada por todos le genere redito exclusivo, a ninguno de estos extremos niego el interés  real que pudieran tener sobre el tema  referido, el humano, contrario a ello en cuanto humanos estoy consciente de que están y estamos inmersos en él.

Lea también: La urgencia del paciente | Por: Javier Chirinos

El tema humano es a la vez cuantitativo y cualitativo, es número y sentimiento,  hoy nuevamente esta afirmación está sobre el tapete;  la emergencia humanitaria compleja que vive Venezuela vuelve a mostrarse, y es así como sigue reportándonos cantidad de fallecidos, desnutridos, enfermos crónicos y lo que es peor aún también nos muestra los rostros  de vidas que  pueden ser salvadas  y que nos gritan que quieren vivir, son testimonios de dolor que hoy se agravan tras el apagón eléctrico sufrido en  Venezuela en las últimas horas, mientras  que la ayuda humanitaria continua del otro lado de la frontera  en espera de que nosotros desplacemos el impedimento que nos lleve hasta ella;  me pregunto  habrá cuadro más dantesco que este?, saber que aún existe una posibilidad de proteger a nuestra gente es honrar las vidas ofrendadas en este holocausto criollo.

El obstáculo se llama Nicolás Maduro y su estado criminal, es el quien se encuentra entre la libertad y la agonía de un pueblo, es el quien impide aliviar el sufrimiento y salvar las vidas de quienes se encuentran en riesgo de muerte en este contexto de emergencia humanitaria compleja, amén de ser expuestos permanentemente a  la violencia generalizada producida y omitida por el propio estado criminal, este es  un horrendo escenario en el que ya hace mucho todos nos encontramos,  estamos en situación de extremo riesgo.

Nuevamente corresponde al  parlamento nacional, no por capricho de algunos como desde algunas bancadas se ha pretendido hacer ver,   asumir la tarea de activar los mecanismos para proteger a la población venezolana, no puede por tanto ser calificado como un acto de irresponsabilidad apelar a la constitución nacional para que los grupos más vulnerables niños, mujeres embarazadas, adultos mayores, pacientes con problemas de salud crónica, población institucionalizada,  población hospitalaria reciban el apoyo médico que hoy tanto necesitan.

Los riesgos de la activación del artículo 187-11 de las constitución nacional para autorizan misiones de paz a las que el propio parlamento pueda poner límites en su  actuación  no serán nunca mayores a los que significa legitimar una vez más a Nicolás Maduro como un interlocutor serio dándole incluso la posibilidad de quedarse por tiempo indefinido en el poder participando en unas eventuales elecciones como se desprende de algunas declaraciones de quienes hoy apuestan a la reconciliación con el tirano.

La tragedia que hoy vive Venezuela tiene responsables y estos deben responder ante la justicia y si para ello es necesaria la fuerza a esa se tendrá que recurrir sin que la misma implique violencia y menos aún violación de sus derechos humanos. El pueblo que marcha, el pueblo que protesta pasa de hora en hora de la esperanza a la frustración cuando observa contradicciones en su dirigencia política esa misma que le habla de justicia y democracia pero que ataca a quien eligió como rival simplemente porque propone soluciones de salida a la crisis en las que estamos sumergidos todos, pretender que los demás no piensen en una situación que también les atañe  es parte de la tinieblas que se deben disipar.

Hoy nos encontramos nuevamente al  frente de una inmensa responsabilidad  y una vez más  estamos obligados a cumplirla por el bien de Venezuela: el 187-11 merece ser debatido aun cuando después con la aclamada mayoría parlamentaria sean negada. Negar una posibilidad solamente porque no es “mi propuesta” pero además sin proponer otra más que tener un base jurídica-social-política que la sustente se  parece  más en esta ocasión a ese marasmo existencial   del cual emergen en las tragedias de los hombres las luces y las sombras.

Por: @Dignora_Hernandz 

+ Información

Recibe nuestro Germinador de Noticias en tu celular a través de Telegram ¡Únete a nuestro canal aquí! Además, no pierdas detalle del acontecer noticioso siguiéndonos en TwitterInstagram y Facebook.



Source link

قالب وردپرس