Cavim rojita: subametralladora prototipo de Maduro alcanza 300 tiros y se deforma


Al menos, 5 tipos de armas, sables y explosivos se fabrican actualmente en Venezuela. La joya de la Compañía Anónima de Industrias Militares de Venezuela (Cavim) es la subametralladora Caribe, prototipo en el cual se invertirán 7,62 millones de dólares, es artesanal y las piezas no encajan. Desde 2017 se trabaja en el modelo I sin resultados satisfactorios: durante las pruebas, a los 300 disparos se deforma.

Tal aseveración la hace  el exjefe de la Dirección de Armas de la Fuerza Armada de Venezuela, contralmirante Carlos Molina Tamayo, quien fue entrevistado por el periodista Hernán Lugo Galicia para HispanoPost.

La Cavim de hoy está sancionada por Estados Unidos por violar normas internacionales y suscribir acuerdos con países con posiciones anti-occidentales.

Hasta 2017 Cavim –perteneciente a la Fuerza Armada Nacional (FAN)- producía 4 pistolas. Las Beretas modelos PX4, semi-automática (Storm PX4), full size, 9×19 mm; 92A1, 92F1 y la Carabina Bereta, modelo C4, de múltiples tareas para el uso policial y militar, señala la empresa en los catálogos de productos y servicios colocados en su página web, en los que ofrece desde carros, vehículos de transporte, envases plásticos, sables y hasta explosivos.

A partir de 2018, se trabajó en la Caribe-Cavim (C-Cavim), una subametralladora con el sistema Bullpup, calibre 9X19 m, con 50 centímetros de longitud, de un peso de 3.800 kg con el cargador lleno, de 30 cartuchos, con una capacidad de lanzar 1.200 proyectiles por minutos y un alcance de 200 metros. Es decir, con una velocidad superior a otras subametralladoras icónicas, como la Heckler & Koch MP5, de origen alemán; la Uzi, de Israel o la Bullpup FN P90, de Bélgica.

Ineficiencia y corrupción

El tema de las armas en Venezuela surgió a partir de una polémica que generó Nicolás Maduro cuando el de 23 de mayo pasado anunció 7,62 millones de dólares (6,83 millones de euros) para la producción de la pistola Caribe-Cavim, y 55, 8 millones de dólares (50 millones de euros) para uniformes militares.

La oposición repudió la asignación de recursos a armamentos en momentos en los que el país padece una crisis social, política y económica, que se refleja en la muerte –en menos de una semana– de 5 niños por falta de medicinas, el acoso a la Asamblea Nacional y una inflación superior a 130.060,2% durante 2018, según el Banco Central de Venezuela (BCV).

“Todo lo que ha pretendido hacer Cavim en los últimos años tiende al fracaso por ineficiencia y  corrupción”, expresó Molina Tamayo, quien cataloga como una derrota los planes de instalar una fábrica de fusiles rusos Kalashnikov Ak-103 desde 2009 hasta la fecha en tierras venezolanas.

Venezuela transfirió 1,1 billones de rublos (18 millones de dólares aproximadamente) a Rosoboronoexport para inaugurar la fábrica AK-103 en 2009. La fecha fue postergada en 2011 y en 2012 debido a la perdida de los recursos. El exsenador y empresario ruso Serguéi Popelniujov –propietario de la contratista principal de la fábrica– fue acusado por el Ministerio de Interior ruso de fraude en gran escala por el desvío de 1,1 billones de rublos, señaló la organización Control Ciudadano. En 2014, se paralizó la obra con un acabado de 70% y en 2019 se anunció que sería terminada, en respuesta a la posición de la oposición que exige la intervención internacional para sacar a Maduro del poder.

Cavim surgió en 1975 y el presupuesto de 2017 fue de 183,2 millardos de bolívares; en 2018 de 1,3 millardos de bolívares (Bs. 1.368.043.160.474). La cifra de 2019 se desconoce porque Maduro no presentó el presupuesto al Parlamento, sino a la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), órgano paralelo legislativo creado por el chavismo..

Molina Tamayo reveló lo qué pasa con la subametralladora, luego de consultar a los expertos que enviaron un informe a las autoridades de Cavim: “Es una mezcla de varias armas. La Caribe fue hecha de manera artesanal, así que está ocasionando muchos problemas: las piezas no son intercambiables porque no se hizo con la presión milimétrica. Durante las pruebas, como cualquier prototipo, se deforma a los 300 tiros. Llevan años tratando de arreglarlo y no han podido, así que ese lanzamiento fue un montaje comunicacional, pura propaganda que sacó Maduro”, describe.

Para consultar el texto completo, visite HispanoPost.



Fuente original Caraota Digital

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