La misteriosa curva estacional de Robert Lewandowski


El líder de Polonia, que lleva años apagándose en primavera y brillando en otoño, reproduce el patrón con un arranque de curso espléndido, con 27 goles en 20 partidos con el Bayern

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Lewandowski celebra sus cuatro goles al Estrella Roja. ANDREJ ISAKOVIC AFP

El 1 de mayo de 2018 las miradas de la zona más conspicua del palco del Bernabéu se posaron en Robert Lewandowski. Los analistas del Madrid lo seguían con lupa desde hacía meses. Querían, por fin, determinar si daban o no su visto bueno para ficharle y no había prueba más fiable que aquella. Una vuelta de semifinales de Liga de Campeones. Un Madrid-Bayern. La clase de partido que mide con exactitud la entereza técnica y —especialmente— mental de los futbolistas capacitados para afrontar las mayores exigencias competitivas. Al cabo de la noche la decepción fue total: Lewandowski, que no marcó en la eliminatoria, quedó descartado.

Hoy Lewandowski no solo es el líder de la selección de Polonia que se medirá a España en la Eurocopa del año que viene. Es un reclamo mediático. El nueve de moda en Europa. Reconocido por las audiencias y los medios de comunicación, asombrados ante sus números extraordinarios. Después de acabar la temporada pasada con 40 goles en 47 partidos en todos los torneos en este curso suma 27 goles en 20 partidos tras completar un otoño desaforado. Su último monumento estadístico consistió en meterle cuatro goles en 15 minutos al Estrella Roja. Sucedió en la goleada que el Bayern firmó en la última jornada de Champions y fue otra marca histórica. La hazaña le valió los elogios de la tribuna, que ya olvidó que en marzo se quedó sin marcar en los octavos de final contra el Liverpool, otra vez desapercibido en un cruce decisivo.

Karl-Heinz Rummenige llegó a proclamar que esta temporada ve a Lewandowski en disposición de batir el récord de 40 goles de Gerd Müller en la Bundesliga 1971-72. “Yo pensaba que ese récord era para la eternidad”, dijo el presidente del Bayern, “Robert es el primero que puede batirlo”.

No dejan de derramarse los panegíricos sobre Lewandowski. Pero el examen del 1 de mayo de 2018 sigue pesando más que una tonelada de récords. Entre otras cosas, porque hace años que los datos de Lewandowski sugieren la administración peculiar de una reserva energética limitada. El hombre despliega su majestuoso talento en otoño y en invierno, grita goles contra equipos como el Estrella Roja —que ya estaba virtualmente eliminado— y con la llegada de la primavera experimenta un progresivo apagamiento. Sirve de precedente su trayectoria con la selección polaca.

Lewandowski disputó la Eurocopa de 2012 en su apogeo físico y metió un gol en tres partidos antes de que Polonia quedara eliminada como última del grupo. En la Eurocopa de Francia de 2016 volvió a mostrarse fatigado: hizo un gol en seis partidos antes de caer en cuartos contra Portugal, en los penaltis. En el Mundial de 2018 culminó su pésimo final de temporada en Champions. En Rusia, Polonia perdió ante Senegal (2-1), fue goleada por Colombia (3-0) y logró una victoria ajustada con Japón (1-0) sin que Lewandowski hiciera nada memorable.

Ahora Lewandowski, de 31 años, figura como máximo goleador de la clasificación polaca de la Euro. Dotado de una flexibilidad y una clase descomunales, considerando su peso y su estatura (1,84), todavía puede parecer imparable en el área de penalti de un equipo menor. Sus seis tantos repartidos entre Letonia, Israel y Eslovenia, invitan al optimismo. El año que viene deberá probar que sigue vigente. También cuando llega el calor.

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