Cómo el dinero de algunos intereses privados puede más que las sanciones de Trump contra Maduro | konzapata.com

Los analistas debaten si las sanciones de Trump son la mejor estrategia / Foto: Casa Blanca


Por Juan Antonio Avellaneda (KonZ).- Desde el 23 de enero de 2019 el gobierno de los Estados Unidos ha colocado una serie de sanciones económicas al régimen de Maduro con el propósito de propiciar un cambio democrático. Son sanciones personales, a funcionarios, familiares y testaferros relacionados con Maduro. Algunas sanciones prohíben a empresas y ciudadanos de los Estados Unidos hacer negocios o reuniones con funcionarios del régimen de Maduro. Un año después es debatido entre analistas si esta estrategia ha sido la mejor.

Hay aquellos que apoyan las sanciones. Dicen que el régimen de Nicolás Maduro está más débil y que es algo lento pero seguro. Otros argumentan que mientras no se vea el cambio político las sanciones son un fracaso y que Maduro luce más sólido. Este debate se alimenta con tres casos que dejan mucho de qué hablar. Veamos:

El caso de las petroleras

El tema de las sanciones es cada vez más polémico. Ciertamente ha debilitado económicamente a Maduro. De hecho se conoció la semana pasada que en reservas en efectivo, en el BCV quedan apenas 1.000 millones de dólares. Sin embargo, estos tres casos dejan una sensación de que determinados intereses privados están por encima de cualquier causa democrática.

Desde la imposición de las sanciones que prohibían a empresas norteamericanas mantener relación comercial con el régimen de Maduro y PDVSA, la Casa Blanca ha venido otorgando una licencia especial de operación por tres meses a Chevron, Halliburton, Schlumberger, Baker Hughes y Weatherford. Esta licencia ha sido tan polémica que John Bolton renunció en septiembre de 2019 como asesor de Seguridad Nacional del presidente de los Estados Unidos porque se negó a continuar renovándola. En su opinión, la salida de estas empresas de Venezuela ahogaría aún más a PDVSA. Este sábado, el Departamento del Tesoro emitió una nueva extensión de la licencia por tres meses más. Fue sorpresiva porque el plazo vencía el 23 de enero.

Las petroleras han hecho un lobby eficiente en la Casa Blanca con el argumento de que su salida de Venezuela causaría que los activos del país pasarían a manos rusas y chinas. Es curioso, sin embargo, que desde diciembre Chevron viene anunciando que el mejorador de crudo de Petropiar en Jose que se había parado en 2019 se estaba reactivando y comenzaría a mezclar petróleo pesado de la Faja del Orinoco en el primer trimestre de 2020 aumentando la producción de petróleo del país. Caben las preguntas: ¿Chevron sabe de antemano los movimientos en la Casa Blanca? ¿Estas petroleras históricas contribuyentes del Partido Republicano están ganando la batalla del lobby en la Casa Blanca? ¿Se deben ir del país o quedarse para no dar esos activos a chinos y rusos?

El caso de Rudolph Giuliani y Pete Sessions

Rudolph Giuliani, exalcalde de Nueva York, es el abogado personal de Donald Trump. El segundo, uno de los representantes históricos republicanos del Congreso por el estado de Texas, puesto que ejerció por 16 años, hasta enero de 2019. En diciembre pasado se conoció que ambos han venido estableciendo contactos con el régimen de Maduro, inclusive conversaciones telefónicas con el mismo Nicolás Maduro, y que tras una salida democrática para Venezuela.

Por qué el mercenario Erik Prince quiere adentrarse en la zona más violenta de Venezuela

Leer más

Pete Sessions ha aclarado que lo hace en representación de intereses privados y no como emisario de la administración de Donald Trump. Este exlegislador representó siempre a los distritos petroleros por excelencia de Texas, por lo cual The Washington Post, que reveló la noticia, argumenta con bastante lógica que Sessions busca recuperar intereses económicos de empresas de energía en Venezuela. En el mundo de la energía siempre se habla de las grandes empresas pero hay un mundo de pequeñas y medianas firmas que proveen servicios y equipos, un tanto desconocidas. Facturas por cobrar a PDVSA, activos en el país, futuras inversiones en petróleo es lo que probablemente llevó a Sessions a viajar a Caracas.

Sobre Giuliani se conoce que Sessions lo incluyó en varias llamadas como forma de demostrar su cercanía a Donald Trump. Técnicamente ambos estarían violando las sanciones, pero el silencio de la Casa Blanca sobre estos dos personajes continúa.

El caso del famoso mercenario

Erik Prince se reunió en Caracas con la vicepresidenta Ejecutiva, Delcy Rodríguez. Prince aceptó esta reunión y dijo que era obedeciendo intereses privados. La semana pasada se conoció que no fue solo, que fue acompañado del exbanquero de JP Morgan y experto en oro, Ian Hannam. El argumento es la salida democrática, pero también inversiones en el Arco Minero del Orinoco. Hannam es ciudadano británico pero con intereses en Estados Unidos, Prince es ciudadano americano, hermano de la actual secretaria de Educación de Donald Trump y hombre que ha dicho ser cercano a la Casa Blanca. Al igual que en el caso de Sessions y Giuliani técnicamente hay una violación de sanciones, pero sobre estas dos personas no hay pronunciamiento del Departamento del Tesoro.

El tema de las sanciones es cada vez más polémico. Ciertamente ha debilitado económicamente a Maduro. De hecho se conoció la semana pasada que en reservas en efectivo, en el BCV quedan apenas 1.000 millones de dólares. Sin embargo, estos tres casos dejan una sensación de que determinados intereses privados están por encima de cualquier causa democrática.

El libro El Suicidio del Poder en Venezuela de Juan Carlos Zapata ya está disponible en Amazon y Kindle

Encuentralo Aquí





Fuente: konzapata.com

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion